El 2007 acabó pidiendo un deseo, que el 2008 fuera igual, pero además con un viaje a Nueva York. Dicho y hecho.
Este año por primera vez en mi vida he celebrado compartir mi vida con alguien. Ha sido un año lleno de viajes, de separaciones y reencuentros, de sorpresas…
En él han seguido las personas que entraron en mi vida el año anterior, aunque algunas he de reconocer, con un poso de tristeza, en menor medida. Las cosas cambian, las circunstancias cambian y sí, las personas cambiamos.
Éste año algunas cosas han permanedico aún así inmutables, ya veremos los siguientes…
A pesar de mi aferrado espiritu de Peter Pan voy dando pasitos hacia la vida adulta, al fin y al cabo este 2008 lo dejo con 30 velas en la tarta.
El post anterior lo resumí por meses. Éste no podría hacerlo. No tengo recuerdo de cada mes.
Sé que si el año pasado creía que no podía sentirme más afortunada me equivocaba.
Sé que si el año pasado creía que no podía estar más enamorada me equivocaba.
Sé que si el año pasado creía que no podía estar más arropada me equivocaba.
Por supuesto que no todo ha sido un cuento de hadas, básicamente porque los cuentos de hadas, son eso, cuentos.
A veces me he sentido sola.
A veces me he sentido fracasada.
A veces me he sentido agobiada.
Pero olvidemos los malos ratos. Lo mejor siempre se deja para el final.
A finales de noviembre uno de mis sueños se cumplió. Nueva York estaba a mis pies. Central Park, Rockefeller Center, el Empire State Building, y Tiffanys.
Y con todo ello algo que nunca había soñado, pero que sucedió y ahora está en mis sueños más que nunca. Una declaración en el observatorio del Empire State Building. Un anillo de Tiffanys. Sinceras lágrimas de felicidad. Y la certeza de que por fin encontraba un camino.
En el 2008 he puesto mi primer pie en ese sendero que, de la mano de mi amor, se convertirá en el camino de mi vida.
Si 2007 fue el año de los descubrimientos, 2008 ha sido el de las confirmaciones.
¿Qué me deparará el 2009?
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Regreso a este blog
Este blog se creó como parte de un concurso en el que te animaban a describir un año en 365 palabras, esto fue el año pasado, describía mi 2007, uno de los mejores años de mi vida. El premio era un viaje a Nueva York. Desafortunadamente no gané, pero he pensado que era una buena idea repetir el experimento. Éstas son mis 365 palabras para el 2008.
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