Como cada año pretendo sintetizar lo vivido en un puñado de palabras, y este año es más difícil que ninguno de los anteriores, ¿porqué? Simplemente, hay poco que reseñar.
Tengo en mi cabeza cientos de momentos, de canciones, de situaciones, nuestro segundo aniversario, mi aprendizaje de ski en Cerler, las futuras bodas de dos amigas, mis zapatos de tacón, besos, risas, conversaciones a través de la pantalla de un ordenador…
Este año es el del stand-by. Un extraño parón se ha instalado en mi vida, a pesar de no parar, una extraña paradoja, ¿verdad?
Bien, aquí estamos, esperando a que algo cambie en dos aspectos de mi vida, en el laboral, y en el independentista.
A pesar de mis velados intentos por introducir la cabeza en el departamento de Marketing los últimos sucesos han hecho tambalear en mi cabeza todo lo logrado. ¿Qué me deparará el 2010?
Por otra parte la obra de la casa está más parada que la nacional V esta mañana (estrepitosa nevada-helada en Madrid). ¿Hasta cuándo? Pues esperemos que no mucho, dicen que la esperanza es lo último que se pierde, ¿no?
Por lo demás hay cosas que se mantienen inmutables. Lo importante. Lo que quiero, está ahí. Puedo decir que ha sido un año Feliz, cómo lo fueron los anteriores, a veces, hasta me resulta raro sentirme feliz, ser feliz, no simplemente estar contenta un día, no, sonreír como tónica.
Y a veces llorar, porque sí, con una peli, una canción, una frase, una conversación, lágrimas de tristeza porque ser feliz implica conocer la tristeza también, y miro a mi alrededor y me pregunto si la gente que me importa es feliz, y si no es así qué puedo hacer yo para que eso cambie.
Se despide el 2009, como cada año, con mi cumpleaños, se despide con la sensación de ser un año de transición entre momentos importantes de mi vida. Con la sensación de que el stand-by se pondrá en marcha el año que viene y mi vida seguirá hacia delante. Ojala sea así. Pero dicen que el movimiento se demuestra andando, así que creo que mi propósito para el 2010 será pulsar el play. Ponte en marcha.
martes, 22 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
