Estas palabras van a ser difíciles… este 2011 ha sido algo raro, muchas bodas y sones de independencia, niños! pero no para mí. Las casas siguen paradas, y no parece que quieran empezarlas, y eso es algo que quema, que cansa, que desgasta, empiezas a plantearte otras situaciones, otras vidas… otras cosas, o casas... Hasta dos ramos de novia me cayeron estre año, ¿señal del algo? Más bien de las ganas que los demás tienen de que me case…
En el trabajo todo va bien, asentada en mi nuevo puesto, digital marketing, web content and social media… suena muy raro pero viene a ser la web, las redes sociales y los mailings. Eso si, es algo que me gusta y además este año ha supuesto todo un reto personal porque vamos a cambiar la web.
Mi gente sigue ahí, todos, por supuesto Gaby, un año más en nuestro permanente estado en las nubes… Let, recién casada y con ganas de ser mami, y Vane que lo ha sido. Teresa me preocupa… pero estaremos ahí como lo hemos estado siempre.
Y mi familia, mi madre poco a poco, la enfermedad avanza y nosotros nos pegamos con viento y marea por frenarla…
En mi pequeño mundo poco se ha tambaleado este año, aunque algunas cosas hayan cambiado, he conocido el estress laboral y a cambio también he conocido el orgullo laboral.
El mini sigue bien, algún gilipollas lo ha rayado, me robaron las carcasas de los retros… el pobre, lleva mala vida en mi barrio, sin un parking que le proteja… Este año ha pasado su primera revisión ahora a finales, se me hace mayor…
Y para el año que viene… no sé ni qué pedir… ¿un aumento de sueldo? Imposible con la crisis, ¿Qué comiencen las casas? Casi prefiero que no, casi mejor voy a pedir que al menos 80 personas de la parcela R-04 se den de baja, así la tendremos antes… o puestos a pedir que me toque la lotería y comprarla a tocateja. Que el tiempo pare o que pase más rápido, depende del momento y de para quién. Que nada cambie y que cambie todo.
Al 2012, le pido que me sorprenda.
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