martes, 25 de diciembre de 2012

Trescientas sesenta y cinco palabras para el 2012

Al releer lo que escribí el año pasado me dan ganas de haberme quedado callada, porque pedí que el 2012 me sorprendiera, y ¡vaya si lo ha hecho!

El 2012 es el año maya y dicen que más que el fin del mundo supone el fin de un era. Mi “momento” maya llegó el 1 de noviembre de 2012 cuando me enteré de que me despedían de Kinépolis. Y mi mundo se cayó y rompió.

Ya se había tambaleado este año, cuando, operar a mi madre se había convertido en algo ineludible, y pasamos un mes de junio de hospitales, tensas esperas y duras recuperaciones en julio.  La operación fue bien, y poco a poco todo ha vuelto a su cauce, aunque no del todo, nunca lo hará, y cada año todo será un poco más difícil.

A pesar de que las casas comenzaron a materializarse, nosotros decidimos no esperar más, algo nos llevó a fijar nuestra mirada en otra casa…¡y comprarla! El 26 de noviembre, tras largas esperas y retrasos, nos convertimos en propietarios.

Así pues el 2012 es más bien agridulce, operaron a mi madre, pero todo salió bien, me han despedido, pero he encontrado trabajo en menos de un mes (aunque no está relacionado con el mundo del cine y es una baja por maternidad, además no me convence mucho, supongo que será cuestión de acostumbrarse…), me he comprado una casa y mi vida evoluciona, aunque no en todas las direcciones que me gustaría.

Supongo que mi regalo para los Reyes Magos, ahora que tengo alguien en mi vida y que nos hemos comprado una casa, es volver a trabajar en algo que me guste (yo por mi, pediría volver a trabajar en el Kinépolis, pero eso sí que es imposible…)

¿Y para el 2013? Independizarme, dar la bienvenida al mundo a los bebes de Let y de Irene, aprender a que me guste mi trabajo o encontrar uno que me guste, esto tiene telita… dejar de preguntarme porqué pasó lo que pasó… no sentir culpa por dejar a mi mami sola en casa… seguir aprendiendo de la vida, y sobre todo aprender a especificar, las sorpresas tienen que ser buenas, gracias.


No hay comentarios: